Marzo de 2009
La colección completa de la revista Argia, desde su nacimiento como Zeruko Argia allá por 1919. Publicaciones del exilio vasco, como cuarenta tomos de folios densamente mecanografiados bajo el encabezamiento de OPE, Oficina Prensa Euskadi.Pasquines clandestino, pegatinas de la transición o carteles que reflejan el devenir plítico, social y cultural de los cascos en el último siglo forman parte del singular archivo de los Padres Benedictinos en Lazkao.
El archivo, punto de referencia para investigadores en el que se han preparado más de veinte tesis doctorales, se aprieta ahora en un buen número de estancias del convento de la Orden Benedictina, que ha ido ocupando el padre Juan Jose Agirre,impulsor del archivo-biblioteca desde los años setenta. Pero los fondos, dispersosen diversas salas del convento y sin apenas espacios para los investigadores, no se encuentran en las condiciones adecuadas.
Por ello, y para evitar cualquier posibilidad de que la colección pudiera abandonar en un futuro nuestros territorio, la Biputación Foral de Gipuakoa suscribió un acuerdo con los Padres Benedictinos. Su objetico, construir un nuevo edificio, anexo al convento, en el que el archivo benedictino pudiera prestar su servicio cómodamente.
El diputado general, Markel Olano, acompañado por la directora foral de Patrimonio, Pilar Azurmendi, y el alcalde lakaoarra, Patxi Albisu, quiso visitar ayer las obras de construcción. Los trabajosempezaron el pasado mes de febrero y se encuentran ahora en el nivel de la cimentación.
Tras su culminación, acondicionamiento y traslado de los fondos del convento al edificio de nueva pllanta con el que estará conectado, se espera que las instalaciones puedan abrir sus puertas hacia marzo del año que viene.
Destacó Olano el carácter de "esfuerzocolectivo"del archivo, que "es resultado del esfuerzo personal del aita Juan José y de la Orden Benedictina, pero también de toda la sociedad. Entre todos hemos podido conservar para este pueblo una memoria, un patrimonio que vamos a trasladar a las nuevas generaciones."
Los duques del infantado
Las obras ahora en marcha han tardado en arrancar.De hecho, el convenio entre Diputación y convento data de abril de 2007 y ha tenido que ser prorrogado. La razón de la demora hay que buscarla en un arduo proceso para conseguir que los terrenos sobre los que se asentará el futuro archivo y biblioteca fuesen de titularidad pública.
La parcela del centro de Lazkao sobre la que se asienta el convento es propiedad de los Dupques del Infantado, que la cedieron en su día a los Padres Benedictinos. Finalmente, el Ayuntamiento de Lazkao adquirió el año pasado el área de los terrenos sobre la que se levantará el edificio.
Las demoras a veces también tienen sus ventajas, y en este caso el retraso en el inicio de las obras ha servido para replantear el edificio inicialmente diseñado y ampliar sus volúmenes. La primera solución ideada por los arquitectos Iñigo Guibert de Encio e Iñigo Arizpeleta Olano preveía una construcción de 390 metros cuadrados.Sin embargo, el padre Agirre pornto dio la alarma de que el espacio previsto pronto podía quedar insuficiente para unos fondos que crecen a un gran ritmo.
Y es que como comentaba ayer el alcalde Albizu, "aita Juan Jose tiene siempre puesto el aspirador" y la seriedad del archivo hacen que numerosos partidos políticos, asociaciones y personas privadas, caso de Juan María Bandrés, Jose María Potell, Begoña Aretxaga u otros que permanecen en el anonimato, elijan el centro de Lazkao para conservar y difundir sus fondos.
La Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento lazkaoarra analizaron el ritmo de crecimiento del archivo y tomaron la decisión de redimensionar el proyecto, solicitando a los arquitectos una segunda solución, que es la que se está construyendo. Frente a los 390 metros cuadrados previstos en un principio, la nueva sede del archivo y biblioteca contará on 580 metros cuadrados. Ha crecido el espacio para trabajar pero también, especialmente, el destinado a almacenaje.
Licitación baja
"Con un aumento del presupuesto del 30% contamos con un 67% de espacio más", nos comenta el alcalde, contento con un efecto colateral de la actual crisis económica. A la licitación para las obras se presentaron 17 empresas, por lo que se pudo elegir un presupuesto más bajo de lo previsto. Así, se ha podido mantener el presupuesto establecido antes del redimensionamiento, de 720.000 euros, de los cuales la Diputación aportación aporta 600.000 y el Ayuntamiento, 120.000.
Mientras los obresros trabajaban en Lazkao, ayer las autoridades se mostraban satisfechas y repetían palabras como "tesoro", "joya" y "archivo único" para referirse a los fondos recopilados por los Padres Benedictinos.
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